Cada verano, los incendios forestales en España se convierten en una amenaza latente. La combinación de las altas temperaturas, las sequías prolongadas y el abandono de las zonas rurales hace que el fuego se propague con más facilidad y que su control sea cada vez más complejo. Para quienes trabajan en el campo y la ganadería, esta realidad supone un riesgo directo: pérdida de pastos, infraestructuras y cosechas.

Panorama actual de los incendios forestales en España

Aunque en la última década el número total de incendios ha disminuido en torno a un 35 % según WWF, la superficie quemada solo ha disminuido un 5 %. Esto indica que los fuegos actuales son más grandes, intensos y, en definitiva, más difíciles de extinguir.

De hecho, durante 2025 se han calcinado más de 350 000 hectáreas, una de las cifras más altas registradas en los últimos años. Galicia, Castilla y León y Extremadura son las regiones más afectadas, con focos graves en Ourense, León, Zamora y Cáceres.

Algunos factores que aumentan el riesgo de incendios forestales son:

  • Cambio climático. Temperaturas más altas, olas de calor más frecuentes, sequías prolongadas, menor humedad en el suelo y en la vegetación. Los meses de julio y agosto concentran la mayoría de incendios, cuando el calor, el viento y la vegetación seca crean el escenario perfecto para la propagación del fuego.
  • Territorio y uso del suelo. El abandono rural, la acumulación de biomasa (en bosques no gestionados), zonas urbanas que colindan con bosques donde el fuego puede saltar fácilmente a infraestructuras, viviendas o zonas agrícolas. La fragmentación del bosque también puede favorecer la propagación de los fuegos.
  • Estacionalidad. La temporada con mayor incidencia de incendios en España coincide con los meses de verano, especialmente julio y agosto, cuando las temperaturas, la radiación solar y la sequedad del combustible vegetal están al máximo. De hecho, las olas de calor suelen marcar picos muy significativos de incendios.

Principales causas y consecuencias ambientales

Más del 90 % de los incendios forestales en España tienen origen humano. Según informes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aproximadamente la mitad son intencionados, mientras que el resto se debe a negligencias o accidentes, como quemas agrícolas mal controladas, colillas, chispas de maquinaria o descuidos en el monte. Solo un pequeño porcentaje proviene de causas naturales, como rayos.

Como consecuencia de estos incendios, el suelo pierde nutrientes y capacidad de retención de agua, los ríos y acuíferos se ven contaminados por cenizas y sedimentos y la fauna sufre no solo la pérdida de hábitats, sino también una mortandad directa, especialmente entre aquellos animales poco móviles.

Además, económicamente, los daños son enormes: pérdida de pastos, maquinaria e infraestructuras y cultivos destruidos. A ello se suma el coste público en medios de extinción, helicópteros y brigadas, además del impacto sobre la salud por el humo y las evacuaciones.

Ejemplos recientes de incendios forestales en España

Algunos ejemplos de los incendios activos en España más recientes son:

  • Torrefeta i Florejacs (Lleida, 2025). Negligencia agrícola y viento extremo. 5500 hectáreas afectadas. Dos agricultores fallecidos.
  • Méntrida (Toledo, 2025). Imprudencia humana, altas temperaturas y sequedad. 3000 hectáreas afectadas. Evacuaciones, daños en fincas rurales y una gran movilización de bomberos.
  • Teresa de Cofrentes (Valencia, 2025). Rayo en tormenta seca. 504 hectáreas afectadas. Evacuaciones preventivas.
  • Chandrexa de Queixa (Ourense, 2025). Altas temperaturas y vegetación seca. 3000 hectáreas afectadas. Expansión rápida y evacuaciones.
  • Jarilla (Cáceres, 2025). Condiciones climáticas extremas. Miles de hectáreas afectadas. Uno de los incendios más graves del año.

La magnitud de los incendios forestales en España demuestra que la prevención es tan importante como la extinción. Solo a través de la gestión sostenible del territorio y el uso adecuado de los recursos podremos reducir los incendios y proteger el paraje natural. Por ello, en Grupo Sesla contamos con un amplio catálogo de soluciones para la prevención y extinción de incendios. ¡Ponte en contacto con nosotros!